lunes, 17 de septiembre de 2012

CRÓNICA CCC..... POR FÍN

Antes de nada pediros disculpas por lo larga que es la crónica pero es que fueron 22h de carrera y da para contar mucho. La he revisado para hacerla más ligera pero.... me gusta así. De todas formas hay fotos en medio para hacerlo todo más ameno.... Gracias a todos.

¡¡¡ Pipipiii, pipipiii, pipipiii.... !!!. Apago el despertador, son las 5:30 a.m, hora de levantarse. La noche no ha sido del todo mala, no he pasado demasiado frio en mi tienda y creo que no ha llovido fuera (si llueve dentro lo flipo). En un rato he quedado en la caravana de mi hermano para desayunar. Salgo de la tienda y lo primero que hago es mirar al cielo: por favor que este despejado, por favor que no haya nubes, por favor que se vean las estrellas..... a la mierda, el cielo esta cubierto y en cualquier momento se puede poner a llover....pero que aguante así por favor, que aguante. Una meadita y ya estoy en la caravana con mi hermano comiéndonos unas tostadas con un tazón de café con leche y comentando la jugada que se nos viene encima con mi cuñada que nos habla desde la cama aún con un ojo cerrado. Hacemos un repaso a todo el material, que no se olvide nada, una última visita al señor roca para forzar un poco y sacar de dentro todo lo que pueda ser un.... "lastre", y nos ponemos en marcha en dirección Chamonix porque nuestro bus a Courmayer sale a las 7:15 y tenemos 3km de paseito mañanero.... que se convierte en apenas uno porque unas chicas polacas muy majas nos admiten en su coche y nos llevan hasta el pueblo.

Ya estamos en la cola que la organización ha preparado por bandas horarias, la verdad es que nos hubiese gustado salir algo más tarde pero no pudimos elegir hora y es la que hay, así es que nos tememos que nos tocará esperar un buen rato en el lado italiano hasta que den la salida. Empezamos a fliparlo un poco, todo el mundo super equipado con mochilas hipermegacaras Salomon, zapas de la misma marca, bastones hiperligeros e hiperflexibles (e hipercaros, claro).... y nosotros que parecemos del equipo Quechua, que yo creo que los del Decathlon deberían regalarnos algo porque más publicidad de su marca no se puede hacer. Pero bueno, aqui lo que cuenta no es llevar el mejor material, sino las mejores piernas.... y en eso mi hermano y yo..... bueno, mejor lo dejamos.

Nos subimos al bus, comentamos el recorrido con una pareja de catalanes que van delante. Su objetivo es el mismo que el nuestro, acabar y disfrutar. Comentan que quieren llegar a Champex-Lac (km 54) como nuevos y luego ya verán..... yo presiento que a Champex voy a llegar algo peor que nuevo, que son muchos km y mucho desnivel. Cruzamos el túnel del Mont Blanc y cuando salimos por el lado italiano..... ¡¡¡¡ Sorpresa !!!! Vemos el sol, el cielo parece azul (bueno, que coño, es azul) y las vistas son impresionantes. Creo que todos salimos del túnel con una gran sonrisa, pero nos duró poco, lo justo para poder mirar en dirección al macizo del Mont Blanc y ver que estaba todo cubierto... nuestro gozo en un pozo.

Llegamos a Courmayer, aún quedan casi dos horas para que se de la salida y ahora... ¿que puñetas hacemos?. Hace fresquito y lo mejor es buscar una agradable cafeteria y desayunar por segunda vez: capuccino y croissant... y otra visita al baño para forzar un poquito más la máquina. Poco a poco fuera se va nublando, decidimos salir de la cafeteria para irnos preparando y mientras espero a que mi hermano salga del baño se me ocurre mirar el móvil (material obligatorio y mega importante en este tipo de pruebas).... y vemos la primera mala noticia del día. Un mensaje de texto de la organización nos dice que por las malas condiciones atmosféricas (condiciones invernales según ellos) quedan anuladas la primera subida a la Tete de la Tronche (2584m) y la última a la Tete aux Vents (2130m). La cara que se nos queda es de decepción, primero porque ya se modifica el recorrido, la distancia y el desnivel de la carrera, por lo que se desvirtúa un poco la misma y segundo porque el tiempo sigue empeorando (ahora se pone a llover) y en cualquier momento pueden llegar nuevos mensajes con nuevas modificaciones del recorrido.... o su anulacíon.
En cualquier caso es lo que hay y no podemos hacer nada, nosotros a lo nuestro que es decidir que puñetas nos ponemos para salir: esta medio chispeando-lloviendo, pero ponernos los pantalones impermeables a mi por lo menos me parece demasiado (a mi hermano no.... y se cascó todo el Ultra con los pantacas puestos, ole sus huevos), luego las prendas de arriba, hace fresco y dan ganas de abrigarse bastante pero nos espera un buen chorizo de subida al principio y seguro que romperemos a sudar..... nos ponemos, nos quitamos ropa, la guardamos, la sacamos... y listos. Nos vamos para la linea de salida, nos metemos en nuestro cajón (de los últimos ya que teniamos dorsales muy altos) y se acercan las 10. Suena la música, la que tantas veces he oido en los videos que he visto de las salidas del UTMB y la CCC, los pelos como escarpias, estamos aquí, es nuestro momento, vamos a disfrutarlo...... pero tenemos que esperar 20 minutitos a que salgan los dos primeros grupos.... y llega nuestra hora. Salida y a correr, un par de kilómetros por el pueblo, con bastante animación y pronto empezamos a subir y llega la hora de sacar los bastones.....¡¡¡¡ ME CAGO EN LOS PUTOS BASTONES DEL DECATHLON !!!! no se enganchan ni a la de tres. Alguna vez ya me había pasado en la sierra entrenando pero al final siempre conseguia engancharlos, pero hoy no hay manera. Lo pruebo de todas las formas, lo prueba mi hermano y tampoco funcionan y al final decido guardarlos y dejarlo para más tarde e intentarlo en algún descanso. 

La primera subida es directamente al refugio Bertone (1989m) por sendero, en fila de a uno y con más atascos que en la M-30 un día de diario (y eso que las salidas fueron escalonadas, que si salimos todos a la vez y aún estamos allí esperando). Llevamos buen ritmo, el que nos marca la fila, y además buen ánimo, hablando de cosas variadas mientras el resto va callado concentrado en la subida o pensando en que se callen los dos españolitos que nos estan poniendo la cabeza loca. Courmayer queda cada vez más abajo, las vistas son preciosas, parece incluso que sale el sol por momentos, hacemos alguna fotillo y casi sin quererlo desaparecen los árboles y vemos a lo lejos el refugio. Paramos lo justo para beber algo caliente, yo un poco de Coke.... y "palante" que queda mucho.


Ahora nos espera un largo camino a media ladera de un valle que tiene que tener unas vistas preciosas pero que nosotros no podemos disfrutar por los nubarrones. Se puede correr más o menos bien, seguimos en fila india, el sendero no da para más, impresionante ver a lo lejos la fila de corredores subiendo y bajando.... precioso... y más ahora que las fuerzas acompañan. Llegamos a un nuevo refugio, el Bonatti (km 21, bueno, alguno menos porque no hemos hecho la primera subida), donde dan bebida caliente y caldo pero hay tanta gente esperando que nos conformamos con beber algo frio, rellenar los bidones con agua y a tirar "palante" que además sopla bastante viento y no queremos quedarnos frios. Seguimos corriendo, subiendo y bajando sin ganar ni perder tampoco mucho desnivel, vamos hablando con algún otro español y casi sin quererlo vamos llegando al final del valle donde esta el control de paso de Arnuva y el primer avituallamiento un poco gordo..... y en el que practicamente hay que darse de leches para conseguir algo. La verdad es que en este sentido nos decepcionó algo la organización, los avituallamientos estaban bien pero para tanta cantidad de corredores hay que hacerlos más grandes, no puedes estar esperando 10min en una cola para conseguir que te den algo caliente.... algo para mejorar, sin duda. Bueno, el caso es que conseguimos comer un caldo caliente con cuatro fideos, algo de fruta, chocolate, algo de beber..... y ale, ale que ahora si que nos espera un buen chorizaco.

Salimos de Arnuva y el siguiente objetivo es el Gran Col Ferret (2537m), y el desnivel que tenemos que salvar es de 800m en 5km... que no esta nada mal. El tiempo parece que empeora, ahora vamos directos a las nubes, a lo lejos se ve la fila de corredores atravesando tramos con mucho, mucho desnivel. El sitio sigue siendo precioso, miramos para atras y podemos ver todo el valle, esto con buen tiempo tiene que ser la leche. Vamos ganando metros y vamos perdiendo temperatura, llegamos a las rampas duras, ahora solo toca mirar para abajo y dar un paso detrás de otro, de momento vamos bien de fuerzas, ninguna molestia y muchas ganas de llegar a la cima del Col y entrar en territorio Suizo. A media subida empiezan las primeras nieves por el camino, se empieza a embarrar todo un poco, ahora si que hecho en falta mis bastones.... jodidos bastones. Subimos, subimos y subimos y cada vez hace más ventisca pero la verdad es que no tenemos ni gota de frio, estos de Quechua saben hacer buenos chubasqueros cortavientos porque solo llevamos una camiseta y el chubasca y ni gota de frio. Casi llegando al Col todo esta lleno de nieve, y las nubes no nos dejan ver mucho más allá de 10m. Se empiezan a escuchar a lo lejos los primeros ánimos de la gente que esta en el Col, llegamos arriba y hacemos caso a la organización que nos aconsejaba no parar en la cima por la ventisca y hacerlo después, la verdad es que hace un frio de la leche y ole los huevos de la gente que esta animando y de los voluntarios que estan en el control de la cima. Pocos metros después de la cima le digo a mi hermano que tengo que parar, para un pis y para ponerme los guantes "térmicos" (vamos, los guantes de invierno de la bici). Tardo un poco más de lo normal porque tengo los guantes al fondo de la mochila y cuando estoy listo comienzo a correr y me uno a mi hermano que me ha esperado un poco más abajo.


Nos esperan 9km hasta La Fouly (km 40) un descenso largo, no demasiado vertical pero que se complica por el barro resbaladizo (es la sierra de Guadarrama no tenemos este tipo de barro.... o será que no salimos cuando llueve). Y yo sigo sin mis bastones y jugándomela cada dos por tres, la gente nos va pasando pero nosotros no tenemos prisa, queremos bajar despacio y seguros e intentar no tener ninguna caida gorda. Nos adelantan los chicos catalanes del autobús y compartimos con ellos unos cuantos metros y coñas entre españoles. Poco a poco vamos perdiendo altura y el camino va siendo más fácil. Llegamos a La Fouly donde hay otro avituallamiento de los gordos con caldo, comida y bebida. En este no nos pegamos tanto con la gente como en Arnuva pero también hay bastante lio para coger cosas. Nos sentamos un rato en unos bancos, comentamos la jugada, estamos de momento bien pero ahora empieza quizás lo duro para nuestros cuerpos que no estan muy acostumbrados a superar los 40km de trail running.

Salimos de La Fouly con las pilas cargadas y el siguiente objetivo es Champex Lac (km 54). El camino es en ligero descenso por el valle, con alguna subidita pero sin importancia, la gente anima mucho en los pueblos, nos encontramos con un par de avituallamientos "espontáneos", uno de unos niños con su madre y otro de una mujer que da té caliente. Lo flipamos con un señor que nos encontramos animando en 4 sitios distintos en el valle, y además no al ladito de la carretera, no, el tio se mete en los caminos y te lo encuentras en mitad de la nada..... y a los 20min otra vez en otro sitio.... impresionante. Vamos corriendo a ritmo trotón, intentando no perder mucho tiempo y llevar siempre un buen colchon al pasar por los controles. Mis rodillas empiezan a resentirse pero no le doy demasiada importancia, casi nunca me habian dolido, siempre habia tenido problemillas con los cuadriceps o la planta de los pies pero las rodillas.... . Llegamos a la subida que hay antes de Champex, es un chorizo de los buenos, unos 400m de desnivel en 3km y la luz del día empieza a desaparecer. La subida se me hace demasiado dura, Alberto va a buen ritmo, la verdad es que andando me cuesta seguirle cuando siempre ha sido al revés cuando hemos entrenado por la sierra. No me agobio pero las rodillas empiezan a doler, ya no son simples molestias. Intento no pensar en ello, no quejarme, no quiero agobiar a mi hermano porque además no iba a conseguir nada. Voy a mi ritmo y pensando en el descanso que nos espera en Champex. Los dos vamos con ganas de llegar, comentamos como sera el control, si estará tan masificado como los anteriores, le digo a mi hermano que creo que en este hay sofas para descansar.... de coña claro, pero Albertin se hace ilusiones y se empieza a montar una película de como será nuestro descanso: tumbaditos en un sofá, bebiendo algo calentito, con comida rica..... pues no. Llegamos a Champex, esta lloviendo (no a cántaros pero bueno, llueve bastante), entramos en la carpa del control y...... madre de Dios, que cantidad de gente..... y por ningún lado se ven los sofás, solo mesas y bancos abarrotados de trail runners con cara de machacados. Nos ponemos a la cola para comer algo, llenamos nuestros platos de embutido, queso y un plato de macarrones con carne, tomate y queso rayado y buscamos sitio.... y conseguimos uno (tarea difícil). Que gusto de descanso, que comida tan rica, los macarrones nos saben a gloria y aunque tenemos que medio "pegarnos" con nuestros compañeros de mesa para guardar el sitio (bueno, no tanto, que en realidad hay bastante buen rollo entre todos y cualquier malentendido se soluciona con un "excusemua" o un "sorry" y una sonrisa). Después de alimentarnos toca cambiarse de ropa para afrontar la noche, la lluvia y el frio. Camiseta térmica, forro, pantalones impermeables (menos mi hermano, que los lleva de salida), guantes térmicos, frontal y ya estamos dando los primeros pasos hacia nuestro siguiente destino: Trient, pero pasando antes por Bovine (1987m). 


Salimos con buena charleta, andando bajo la lluvia, les doy tiempo a mis rodillas para que se calienten, trotamos algún tramo pero veo que los dolores persisten, creo que la noche va a ser muy, muy larga. Nuestros frontales Led Lenser funcionan de la leche aunque quizás con menos potencia que en otras ocasiones (las pilas recarcables es lo que tienen, que después de unos cuantos usos pierden potencia frente a unas no recargables). Nos adelanta gente, pasamos a alguno, el camino sigue estando embarrado de la leche y pronto comenzamos la subida a Bovine.... y menuda subida, son 500m de desnivel en 10km pero con tramos muy llanos e incluso alguna bajada, por lo tanto los que son de subida son de subida de verdad. Nos juntamos un gran grupo fruto del atasco producido por algún corredor que va más lento delante de nosotros y que es difícil adelantar por lo complicado y estrecho del sendero. Ahora si que me acuerdo de mis benditos bastones porque me descargarian las piernas muchísimo pero en Champex hemos intentado de nuevo abrirlos y no había forma de que enganchasen. El caso es que el ritmo no me viene mal, voy subiendo como puedo, mi hermano va fenomenal, que tio, que huevos. Cruzamos un par de torrentes de agua, llevamos los pies encharchado y llenos de barro, pronto se nos calan los guantes (es lo que tiene no llevar guantes impermeables..... otra compra que haremos seguro porque son totalmente necesarios en este tipo de condiciones de frio y lluvia). Seguimos subiendo, ganando metros, aparece la nieve otra vez, el camino se suaviza y a lo lejos vemos un refugio, Bovine, que cuando llegamos nos damos cuenta que ni refugio ni nada, es una vaqueriza de alta montaña que ha sido limpiada y en donde han montado un avituallamiento. Vemos a gente bastante tocada, con las mantas térmicas, temblando.... no se como puñetas van a bajar de aquí si no pueden seguir.... y si pueden.... le van a  tener que poner muchos huevos. Nos tomamos algo caliente, abandono mis bastones en un rincón, es tontería continuar llevando peso innecesario y salimos sin perder mucho tiempo porque nos estamos quedando fríos. Aún nos quedan metros de subida y nos quedamos helados, necesitamos que nuestros cuerpos entren en calor, lo cual se solucionaria trotando un poco pero mis rodillas no me dejan dar un paso, ha llegado la hora de sufrir.... Por fin comenzamos a bajar, bueno, por fin para los demás, para mi comienza el suplicio. Tenemos 6km  de bajada hasta Trient, los primeros no son del todo malos aunque nos sigue acompañando el barro resbaladizo, la gente se lanza a lo loco, mi hermano y yo lo flipamos porque se estan jugando una caida gorda y hacerse mucho daño, pero bueno, cada uno tiene su estrategia de carrera. Los dos ultimos km de bajada se me hacen muy, muy duros, durísimos. Ya no hablo, voy concentrado en mis rodillas, cada paso es un dolor agudo, me duele mucho pero no voy a parar, me digo a mi mismo que estoy aquí porque quiero, que ya sabía que llegarían momentos como estos y que hay que superarlos. Ir con mi hermano es un apoyo tremendo, aunque no crucemos muchas palabras a estas horas de la noche tenerle cerca en estos momentos es crucial para superar los malos momentos. Solo recibo apoyo por su parte y palabras de ánimo, cuando le estoy retrasando una barbaridad y ya podría estar en Trient calentito descansando. Ya se ven las luces del pueblo, la animación, nos sigue pasando gente pero me da igual, solo quiero llegar y sentarme un rato.

Trient es una maravilla para mi, ya solo nos queda otra subida fuerte con su bajada y como han suprimido el último Col después "solo" nos quedarán 15km hasta la meta de Chamonix. En Trient hay menos follón, se nota que vamos en el furgón de cola y esta menos masificado. Volvemos a tomar algo caliente, comemos y decido ponerme una rodillera que lleva Alberto en la mochila (que creo que me tendría que haber puesto muchísimo antes). Salimos hacia nuestro nuevo objetivo, Vallorcine, a 10km y pasando antes por Cartogne (2027m...... joder que alto, nos espera muuuuucha nieve). Nada más salir del pueblo Alberto me cede sus bastones y comenzamos con las duras rampas. Madre mía que diferencia, que bien se sube pudiendo descargar un poco las piernas. Subimos muy bien hasta que cogemos a un gran grupo, ya no podemos adelantar, otra vez el sendero es estrecho, vamos todos concentrados, con nuestros frontales, con nuestros pensamientos.... esto es precioso, a pesar de los dolores estoy disfrutando de la prueba, muchísimo y le digo a mi hermano que con dolores esto es aún más épico.... para consolarme un poco. Llegamos a la zona más alta, otra vez aparece la nieve, muuuuuuucha nieve, los arboles están cargados como si fuera Enero, madre mía, que pasada, de día esto tiene que ser precioso. Llegamos a la cima, entramos en un valle tremendo, todo nevado, se ven las luces de los frontales más abajo, hay un control de paso en mitad de la nada con su fogata, ole por los voluntarios, madre mía que noche han debido pasar. Comenzamos a bajar, voy delante del grupo porque en la subida me he distanciado un poco (de subidón, para hacerlo más "épico"). Bajo andando, la nieve solo deja un sendero de barro machacado por los cientos de trail runnes que han pasado con anterioridad a nosotros, espero que en cualquier momento me coja el grupo en el que va Alberto.... pero no llegan. Sigo bajando, ahora sin bastones porque se los he cedido a Alberto, pasamos un par de curvas reforzadas con iluminación y cintas de marcaje porque como se te vaya un pie..... adiós muy buenas, te encuentran hecho papilla bastantes metros más abajo. Cuando se acaba la nieve decido parar para esperar al grupo de Alberto, enseguida me alcanzan porque van trotando, algo que yo no puedo hacer. Bajamos despacio, con cuidado por el barro, nos sigue adelantando gente que baja a lo loco y que ya llevan marcas en su ropa de haber resbalado más de una vez. Al igual que antes de llegar a Trient los ultimos kilómetros antes de Vallorcine se me hacen eternos, los dolores son ya bastante intensos y necesito descansar. Por fín vemos las luces del pueblo, últimas rampas y llegamos al avituallamiento... esto es otra cosa, tenemos espacio de sobra para sentarnos, para cambiarnos de ropa, para comer. Incluso hay una estufa de gas en el centro que nos pone otra vez a tono. Ya solo nos quedan 15km hasta Chamonix y el amanecer esta cerca, ya sabemos que llegar a meta esta casi conseguido, la supresión del último Col (Tete aux Vents, de 2130m) me salva, creo que no hubiese podido salvar el siguiente control de tiempo en mi situación, sin poder correr un solo metro. Nos pegamos un merecido descanso y salimos del control, la siguiente parada será Chamonix. Poco a poco va aclarando, sigue todo nublado pero por lo menos ya no llueve y tampoco hace excesivo frio. Una pequeña subida sin imporancia y entramos en el valle final. No tenemos mucho control sobre los km que nos faltan hasta meta, calculamos unos 10 pero luego serian bastantes más, tampoco nos damos cuenta de que en Argentieres hay otro control de paso hasta que otro corredor nos pregunta la hora y nos dice que vamos bien para pasarlo. Comenzamos a bajar y de repente en un cruce vemos que hay gente animando....a los del UTMB. Estamos desconcertados, en teoría en ningún momento tendríamos que juntarnos con ellos en carrera, y si fuera así (algo imposible por horarios) seria viniendo por el mismo camino que hacemos nosotros. Bajan muy rápido, les dejamos paso, no sabemos lo que pasa aunque nos imaginamos que les han debido modificar el recorrido. Nosotros a nuestro ritmo, o lo que es lo mismo, andando. Llegamos a Argentieres con tiempo de sobra para el control y seguimos bajando. Alberto habla con mi cuñada que ya esta en meta con los niños desde hace un buen rato ya que nos hemos hecho un lio con los kilómetros que nos quedan y con el horario aproximado de llegada.... y estan sin desayunar los pobres. Me agobio un poco, no quiero que estén allí esperando con hambre y frio, le digo a mi hermano que vamos a intentar trotar, un minuto y luego andamos otro y así hasta meta.......o hasta que al tercer minuto de trote le digo que no puedo más, el dolor es insoportable y me da la sensación que si sigo así voy a provocarme una lesión bastante gorda. El camino se hace interminable, subimos, bajamos, nos alejamos de donde creemos que esta Chamonix, preguntamos por los km que quedan, primero nos dicen que unos 5, luego que unos 10.... da igual, esto ya esta hecho, vamos a terminar nuestro segundo Ultra Trail, nada menós que  la CCC, la hermana pequeña del UTMB. Llegamos a Chamonix, sacamos nuestra bandera de España con un mensaje para nuestra familia, la que ha sufrido nuestros entrenos, nuestras ausencias y nuestro monotema sobre entrenamiento, carreras y material durante los últimos meses. Le digo a Alberto que hay que llegar con alegria, que puedo correr el último km, la gente nos ánima, los españoles al ver la bándera nos gritan, los pelos como escarpias, vemos a Eva (mi cuñada) con mis sobris, esto es super emocionante, cogemos a los enanos de la mano para entrar con ellos en meta, nos hacemos un lio con la bandera, con los niños.... pero da igual, estamos disfrutando como locos de este momento, que bonito que es, entrar en meta con mi hermano una vez más, en Chamonix..... buuuuffff. Un gran abrazo nada más cruzar la meta, la sonrisa perpetua en nuestra cara.... el dolor en las rodillas se olvida... momentazo, que grande es esto, que grande es superarse a si mismo, acompañado de los que te quieren, superar los malos momentos y saber que esta experiencia no nos la quita nadie, grandísimo.

P.D: gracias a todos los que durante estos meses han apoyado esta locura y en especial a tres personas:

  • Mi hermano Alberto porque estoy seguro que sin él no habría llegado a meta o por lo menos no con la emoción y alegría con la que lo hice. Gracias hermano por acompañarme en estas locuras y..... eres una puta mákina, de verdad, tienes unos huevos tremendos y si aquí hay alguien que se merece un aplauso ese eres tú.
  • Mayte y Sara, mis chicas porque son las que sufren en sus carnes mis ausencias y locuras, mis malos y buenos momentos, mis gastos de material, mis converasaciones monotemas..... pero siempre (o al menos el 99% de las veces) con buena cara y con mucha paciencia. Gracias chicas por todo, os quiero y mis camisetas de finishers os las podéis poner también vosotras cuando querais porque también os las habéis ganado.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnifica crónica. Me has hecho recordar vívidamente un montón de momentos duros y a la vez mágicos. Creo que durante la CCC he sentido por primera vez eso que tu llamabas "éxtasis deportivo" y que no entendía muy bien qué era. Pero lo mejor de todo como siempre la compañía, poder compartir esos momentos contigo después de todos los entremos del año. Muchas gracias por la dedicatoria, aunque creo que el hecho de estar yo mejor ha sido anecdótico y puntual, en la próxima carrera te volverá a tocar ir tirando de tu hermano...
Un abrazo muy fuerte

angel dijo...

Me la he leido toda, eh?. Me ha gustado mucho, carreron tuyo y de tu hermano. Sufrimiento, disfrute, emoción. Enhorabuena a ambos.

Un saludo lipe.

Dr Musufi dijo...

Al fin tengo tiempo de leerla. Aunque al final no pudimos ir, estuvimso pensando en vosotros en las hroas de la carrera. "Que bonita crónica. Nos subimos al perdido al año que viene? venga! pero caminando, eh? :D

Felipe Domingo García (Lipe) dijo...

Gracias a los tres.
Alberto,da gusto compartir senderos contigo... y cuidate esa rodilla que ya tengo mono de darle a las zapas por la sierra.
Ange, muchas gracias y lo tuyo si que tiene merito: ¡¡¡ leerte la cronica entera !!!, si señor.
Dr Musufi,pues claro que nos lo subimos... y tengo una idea para esa zona muy chula: http://www.rutometro.com/monteperdidoextrem/index.html