viernes, 3 de junio de 2011
ADIOS HALF CHALLENGE...... HOLITA ULTRA TRAIL PEÑALARA
Lo que cada vez tengo más claro es que el año que viene va a ser complicado correr un Ironman.... y ya estoy analizando las alternativas. Una de ellas es a finales de Agosto, en los Alpes franco-suizos-italianos.... y se llama ¡¡¡¡ ULTRA TRAIL DEL MONT BLANC !!!! (si, ya lo se, que casi necesito más horas para esto que para un Ironman...... pero es lo que hay).
The North Face® Ultra-Trail du Mont-Blanc® por UltraTrailMontBlanc
miércoles, 1 de junio de 2011
CRÓNICA HALF CHALLENGE BARCELONA-MARESME
Estos fueron mis tres sectores:
- Natación: dudas de como responderia mi hombro.... pero la verdad es que muy bien. Nado muy tranquilo, concentrado en deslizar, en no pegarme con el agua, muy orientado en todo momento.... y salgo del agua en record personal: 39mintutos (cojonudo, y además sin un mínimo de mareo), y el hombro..... ni se inmuta.
- Bici: ganas, muchas ganas de dar pedales, eso es lo que tenía. Hago los 90km en 2h 37min, incluidos 5min de parada en un penalti box (injusto creo yo, pero acato las decisiones de los jueces), y el cuenta marca una media de más de 36km/h.... disfruto como un enano, adelantando a muchisima gente, saludando a mi hermano cada vez que nos cruzamos, con miedo por forzar la "postura aero" y pagarlo en la carrera..... lo dicho, me lo paso como un enano.
- Carrera a pie: me bajo bien de la burra, primeros dos km por debajo de 5 el km pero.... empieza el sufrimiento, el abdomen duro, pinchazos, sensación de flato continuo, cada vez más lento, me paro, ando, troto.... a la mierda, adios a intentar bajar de 5h, ahora solo me interesa cruzarme con mi hermano y que acabe la prueba, yo la acabaré pero el crono me da igual, me paro a hablar con Miriam, hago 5km con mi hermano (va muy, muy bien.... tanto que no puedo seguir su ritmo.... lo nunca visto). Linea de meta, objetivo conseguido (a medias). Tiempo total: 5h 28min.
A Lipe por meterme el reto en la sangre y por su ayuda para conseguirlo, y a Eva, Javier y Sergio por el tiempo que me han regalado para poder conseguirlo.
1.9/90/21
Estos son los dichosos numeritos que se supone que te convierten en un “Medio” Ironman (lo de “medio” suena un poco despectivo ¿no?). Vistas así parecen inocentes cifras que no dicen nada, pero para todo el que ha conseguido entender su significado tienen una importancia especial por el esfuerzo invertido en alcanzarlas.
Y allá que me fui a Calella acompañado de mi hermano Lipe y Miriam dispuesto a comerme dichos numeritos, con la convicción de que eso me transformaría en… ¿en qué exactamente? Bueno, es lo mismo, vamos al tema.
Lo primero que descubro una vez rodeado de banderas, tenderetes, carpas y muuucha gente es que para sentirse integrado en el grupo de los “Hombres de Acero” (quito lo de “medio” porque cada vez me va sonando peor) hay que cumplir una serie de requisitos:
- Tener las piernas depiladas: en algunos casos esto se extiende a otras zonas del cuerpo, pero al menos las piernas son imprescindibles. Y allí estaba yo con las mías llenas de pelos. Empezamos mal…
- Imprescindible ser un ávido consumidor de “geles” y otros productos similares. ¿Pero el gel no era eso que se usa en la ducha para quitar la roña? Pues no, resulta que ahora los geles se comen (o beben, no tengo muy claro cuál es el verbo más adecuado), e incluso tienen distintos sabores y formatos, y todo para tener energía de forma rápida (si Popeye levantase la cabeza)
- Fundamental haberse gastado por lo menos tres o cuatro mil euros en material. ¡Vaya pepinacos (como se puede ver, voy manejando el lenguaje triatletero) que había en los boxes!. Y yo con mi BH de segunda mano, 400€ todo incluido… no sé, no sé si estaré a la altura o cuando me adelanten me echarán a la cuneta con el rebufo… Y hablando de material, anda que no hacen falta mil cositas para poder practicar este deporte. Yo al principio pensaba que con comprarse una bici y un neopreno era suficiente, pero no: que si el porta dorsal (mira, esto en concreto me parece un buen invento, se acabaron los imperdibles), que si el mono, que si el acople, que si la bolsita portageles, que si las pinzas portageles, que si la pomada anti-roces, que si el espray para que el neopreno se quite mejor, que si botellitas de aire comprimido para las ruedas… si es que hace falta un porteador para llevarlo todo!!
Vamos, que de momento no me veía yo demasiado triatleta. Cuando encima mi hermano va y me dice que los triatletas de verdad no se ponen calzoncillos, ya me mató del todo.
Luego está la comida: los triatletas no comen comida normal. Ellos comen carbohidratos, proteínas, grasas deshidrogenadas y supermineralizadas. Pues a mí lo que me apetecía era una pizza, y dio la casualidad de que eso era bueno (¡¡por fin acierto en algo!!, debe ser que ya le voy cogiendo el tranquillo). Pero con la pizza lo que pega es una cervecita ¿no?. Yo creo que Lipe piensa algo cuando la pido, pero no lo dice. Qué rica la pizza (con mozzarella de bufala), la cervecita y ese peazo de tiramisú.
Por la tarde jugamos al juego de las bolsitas: bolsa roja, bolsa azul y bolsa verde, y un montón de artículos para repartir en dichas bolsas. Pero no vale de cualquier forma, nooooooo. Hay que colocarlo todo en su sitio porque si no al día siguiente la cagas. ¡¡Qué divertido es el triatlón!!
Por la noche pasta-party. La verdad es que muy lograda. Cenamos bien, a gusto, y de postre un bollo que hemos visto en un escaparate de una pastelería: primer pinchazo del fin de semana. Jolín, que seco está el jodío. Como puede estar tan malo con la buena pinta que tiene. Seguro que es un castigo de algún ente superior por comer cosas prohibidas.
Y por la noche-noche otro castigo divino por algo que desconocemos: el Barça gana la “Champions”. Y lo malo no es eso, lo malo son las voces, reniegos, aplausos y pataleos en las habitaciones contiguas durante el partido; y el follonazo que se montó durante la celebración. Yo estaba metido en la cama intentando dormir y era como tener la tele encendida y varios amigotes metidos conmigo en la cama viendo la final. Y que conste que me alegro mucho por los del Barça, pero digo yo que la podían haber ganado otro día. Al final, a las 00:00 consigo dormir con la ayuda de unos tapones caducados y a pesar de los mensajitos de ánimo que me mandaba mi chica a horas tan intempestivas. A roncar… GRRRRRRRR
Y a las 5 de la mañana diana porque hay que desayunar pronto y preparara cosas ¿pero no habíamos llenado ya las bolsitas de colores? Pues no, siempre hay más cosas que comprobar. El triatlón es así.
A las 6:15 salida del hotel (por supuesto sin calzoncillos por primera vez en la vida, pero ser triatleta es lo que tiene). A las 6:20 vuelta al hotel porque se me olvida la rodillera, que no metí en ninguna bolsa (¡y será por bolsas!). A las 6:25 segunda salida del hotel. A las 6:45 llegada al tinglao. Y allí está mi bici, la pobre, rodeada de todas esas MÁQUINAS que al menos han tenido la decencia de no comérsela por la noche.
La mañana parece que promete, solecito, brisa suave y… a ponerse el neopreno. ¡Dios, que calor da! Después de localizar a Miriam en la playa nos metemos en el agua para “calentar”. Le tengo que pegar dos voces a Lipe porque para él “calentar” implica llegar hasta la primera boya, y no estoy por la labor, que hay que reservar fuerzas. El agua está rica, el mar tranquilito, y descubro que las tiritas anti-ronquidos que uso para ir más rápido (a falta de bici buena y acople uno tiene sus “truquitos”) son incompatibles con el agua.
Salgo del agua con un mareo impresionante ¡¡pero si sólo he nadado 20m!! Prefiero no pensar en lo que me espera.
Y entre fotos, embadurnamientos con crema anti-rozaduras y darme cuenta que no me he quitado la alianza y la voy a perder en el mar llega el momento…
… el momento en el que vamos pasando, ordenadamente en función del color de nuestro gorro (bolsas de colores, gorros de colores…) a una especie de “corralillo” desde donde nos irán dando las salidas. Cuando llaman a los amarillos y me despido de Lipe esos nervios que hasta ese momento me habían respetado empiezan a hacerme cosquillas en el estómago. Pero el momento culminante llega cuando llaman a los grises (mi grupo) y me pongo el gorro: ya no son cosquillas, me asaltan los nervios ¡¡en 5 minutos estoy en el agua!!
Los minutos previos a la salida estamos todos calladitos esperando, al borde del agua. Yo estoy un poco nervioso y me da por pensar (tal vez ayudado por la música que nos ponen tipo “Señor de los anillos”) que así debían sentirse los soldados antes de la batalla. Por supuesto a otro nivel, aquí nadie nos va a pegar un tiro, pero a uno le entra cierta paz interior justo antes de que empiece el mogollón. Puede sonar ridículo, pero cada uno piensa lo que le da la gana.
Y tan ensimismado estoy que tocan la bocina de salida y ni me entero. Cuando veo a la gente corriendo por el agua digo ¡¡coño, que me toca!!. No pasa nada, porque mi idea es salir por detrás y por un lado (una vez más, siguiendo los sabios consejos de Lipe). ¡¡ A disfrutar!!
¡Qué buena está el agua!
El tramo de natación me sorprende por lo a gusto que me encuentro. Yo a mi ritmito, pin pan, pin pan, sin agobios, respirando por los dos lados, que mi esfuerzo me ha costado aprender a hacerlo como para no aprovechar. Primera boya ¡¡uy, que pronto!! La tomo tan por el interior que casi me empotro con ella. Y a por la segunda. Enseguida veo que el “pelotón” se empieza a ir para la izquierda, y tengo la sensación de que van hacia la tercera ¿será algún truco de los triatletas veteranos para despistar a los pardillos como yo? En un alarde de ¿inconsciencia? ¿brillantez? ¿gilipollez? Decido ir hacia la boya que yo pienso es la siguiente… y se produce el milagro. Un tío en una zodiac empieza a pegar voces al pelotón para que corrija porque van todos hacia la bolla que no es. ¡¡He acertado!! y de paso me he ahorrado unos pocos metros.
En ese primer tramo largo me empiezo a quedar sólo, o al menos es la sensación que tengo. Pienso que me gustaría ver una imagen aérea para saber cuánta gente tengo a mi alrededor, dónde está el pelotón, y sobre todo para ver las trayectorias que hace la gente, porque tengo la sensación de que recto lo que se dice recto no nadamos casi ninguno.
Llego a la segunda boya, y yo a lo mío: pin pan, pin pan y de repente ¡¡zas!! golpe por detrás y el primer “rojo”, que va muy destacado de su grupo, me adelanta como un cohete. Y digo yo, con lo grande que es el mar, y lo solos que estamos los dos y me tiene que endiñar.
Tercera boya; comienza el tramo largo, sol de frente que dificulta la visibilidad pero encuentro un aliado, otro gris que va unos 2 metros a mi derecha. Se ve que a los dos nos reconforta la compañía mutua porque nos mantenemos juntos todo el tramo. Arribamos a la última boya y en ese momento se desencadena el caos. Un armario con gorro rosa me pasa por encima y a continuación me veo rodeado de rojos y algún rosa que me empujan y sacuden.¡¡ Vaya por Dios ¡! Con lo a gustito que iba yo. En la última recta hacia la playa intento apretar un poquito (que no se diga), concentrarme un poco en la técnica y prepararme para la cogorza que me espera cuando salga del agua.
Cuando ya estoy cerca de la arena tengo la tentación de intentar hacer pie, pero recuerdo otro consejo de mi hermano “sigue nadando hasta que toques el fondo con las manos” así que me aguanto las ganas y… ahí está… ya puedo ponerme en pie y ¡oh maravilla! Increíblemente no estoy mareado. Saludo a Miriam por primera vez en esa larga mañana y a la T1 (como se puede ver, ya casi hablo como un triatleta de verdad: pepinos, T1, etc).
La T1 un poco caótica, mucha gente mojada alrededor quitándose neoprenos, poniéndose cascos, corriendo pero consigo hacerla no demasiado rápido pero sin cagarla. Me voy a por la bici, cuento las barras y en el séptimo pasillo está la mía. La cojo y cuando me voy a montar, unos señores con una bandera azul me dicen que detrás de la ralla verde. Ay, perdón, paso la ralla y me subo a la bici. Ahora que lo pienso me doy cuenta de que me acababa de librar de una tarjetita amarilla ¡¡gracias señores jueces!!
¿Dónde están los baños?
Me subo a la bici con una sensación de felicidad total. He salido del agua sin problemas, en 46 minutillos, es más, he disfrutado de la natación, algo impensable hace 6 meses cuando para mí nadar más de 50m en una piscina era una odisea.
No consigo enganchar los pedales. No me gustan los pedales Look. Creo que los voy a cambiar por unos como los de la bici de montaña. Empiezo a pedalear por Calella con la brisa golpeándome el mono mojado ¡¡qué gusto!!
Comienzan a pasarme ciclistas: uno, dos, tres, cuatro… y todavía no he entrado en el circuito. Alberto, tal vez deberías apretar un poquito.
Llego a la “rotonda” y comienzo a subir el puertecillo: primer avituallamiento ¡¡ay, que nervios!! ¿qué cojo? ¡cuidado con no caerse!. Al final engancho un bidón de agua (yo quería isotónico) y a seguir subiendo. Me empiezan a pasar lo “Pros”, que comienzan su segunda vuelta. Me acuerdo de Javier cuando oigo el ruido que hacen las lenticulares cuando se acercan por detrás ¡¡qué pena que no haya podido venir Javier!!.
Enseguida comienza a dolerme la tripa, así que decido intentar ir un poco más erguido. Al poco comienzo a tener ganas ¿de hacer pis? No puede ser, si me acabo de subir a la bici. Intento aguantar, porque además no quiero cruzarme con Lipe (voy pendiente a ver si le veo, pero es difícil porque descubro que todo el mundo va vestido muy parecido) y que me vea parado por si se preocupa. Así que aguanto, aguanto y por fin me cruzo con Lipe ¡¡qué alegría!! Va como una bala el tío. A los 500m encuentro un murito y hago mi pis. Los únicos dos ciclistas a los que había adelantado (a mi me habían pasado unos 20 ó 30) aprovechan para volverme a adelantar ¡¡mecachis!!. Me subo a la bici y me encuentro mucho mejor, así que empiezo a pedalear más fuerte.
Reconozco que disfruté del paisaje (los de la meseta no estamos acostumbrados a pedalear junto al mar) y que me fijé en un montón de cosas. Seguramente podía haber ido más rápido, más concentrado, sufriendo más. Pero era mi día y quería disfrutar de la experiencia, y sobre todo quería conservar energía porque presentía que en la carrera lo iba a pasar muy muy mal.
Llego a Mataró y en el 2º avituallamiento no vuelvo a hacer el pardillo; cojo de todo: plátano, barrita, agua, isotónico y por supuesto le doy las gracias a cada uno de los voluntarios que además me animan por mi nombre.
Y al poco de salir de Mataró ¿otra vez ganas de hacer pis? ¡No puede ser! ¡Si acabo de parar! Intento aguantar, pero cada vez voy más incómodo en la bici, así que vuelvo a parar.
Seguramente el domingo fui el primero en una clasificación: La del más meón. Cuatro veces tuve que parar en el segmento bici. Todavía sigo preguntándome por qué me pasó ¿porque bebí mucho y no sudé? ¿por el bañito en el mar?.
Fin de primera vuelta, saludito a Miriam (gracias por estar ahí, incombustible, animando) en la rotonda y a por la segunda vuelta. Hace más viento y la ida a Mataró se me hace más durilla, pero a la vuelta es cuando mejor me encuentro. En una subida a una cuesta un Mosso de Esquadra en moto se me pone al lado y me dice algo. Entre que el tío lleva casco, el ruido de la moto y que me lo ha dicho en catalán no me entero. Al principio pienso que me está echando la bronca por algo, pero resulta que es duatleta y charlamos medio minutillo. Luego me desea suerte, acelera y brrmmmmm… no le vuelvo a ver.
Llegada a Calella y yo tan feliz. Comienzo a ser consciente de que realmente puedo acabar la prueba. Cuando llego a la zona de transición me digo a mi mismo: recuerda, bájate antes de la línea verde. Lo hago y comienzo a trotar con la bici. Cuando llego a la alfombra roja una juez me dice ¡¡Alto!!. Me paro y la miro mientras ella rebusca algo en un bolsillo y me saca ¡Tarjeta amarilla! Me quedo alucinado y le pregunto qué ha pasado. Me dice que llevo desabrochado el casco. Lo he hecho de forma inconsciente pero en ese momento recuerdo a mi hermano diciéndome que no me puedo quitar NI DESABROCHAR el casco mientras esté en contacto con la bici. Cachis en la mar. Ahora no me han perdonado.
Mientras voy a mi barra a colgar la bici oigo un voz ¡¡es Lipe!! que comienza su segunda vuelta en carrera.
En la T2 no consigo ponerme las medias de compresión. Una voluntaria me ayuda a recoger la ropa sucia ¡¡peazo voluntaria!! Al final consigo ponerme las medias y por fin salgo a correr.
El final de un sueño se acerca
Comienzo a trotar y enseguida me sorprende que mi ritmo es bastante mejor de lo que habría imaginado en mis mejores sueños. Comienzo a adelantar a muchos corredores que están en su segunda vuelta y van andando o trotando muy despacito. Voy a 5´30´´ aproximadamente. Al final me ha servido para algo conservar en la bici. Cuando estoy llegando al km 5 me cruzo con Lipe, que encara sus últimos 6 kilómetros. Me espera y hacemos juntos el final de su segunda vuelta. Me cuenta sus problemas abdominales y vamos charlando contándonos cosas. Enseguida llegamos a la meta, que el encara con ganas (su tercer ½ ironman, que tío) y yo empiezo mi segunda vuelta.
En la segunda vuelta no voy tan “fresco” como en la primera. Llevo peor ritmo pero a pesar de eso voy todo el tiempo adelantando gente. El calor aprieta mucho y todo el agua que me dan me la echo por encima. Se me encharcan las zapatillas (y eso que estaba avisado), pero a falta de 6 kms supongo que ya da igual.
Comienzo a sentir que un sueño que llevo persiguiendo algo más de 6 meses está a punto de hacerse realidad. La meta se acerca. Veo a Miriam y a Lipe animándome, junto con mucha otra gente. Encaro la recta final. Me emociono. Cruzo la meta. Lo he conseguido. Tanto esfuerzo, tantas noches saliendo desganado a entrenar al final han servido para algo.
No hay camiseta de “Finisher” de mi talla pero me da igual. Llega mi hermano a la zona de descanso y nos abrazamos. Jolín, que subidón. Lo hemos conseguido.
A partir de ahí toca contar batallitas, recoger nuestras bolsas de colores, ducha y corriendo al coche que tenemos otros 700 kms por delante para llegar a Madrid.
¿Y cuál es la concusión de todo esto? Pues que me siento bien, orgulloso de lo que he logrado, agradecido a todos los que me han ayudado a lograrlo y ¿ansioso por repetir? No lo sé todavía. Tendrá que pasar un tiempo antes de decidir que nuevos retos me marco, pero desde luego este ha merecido la pena.
Creo que a pesar de tener pelos en las piernas soy un triatleta.
Madrid, 31 Mayo 2011
viernes, 27 de mayo de 2011
NOS VAMOS AL HALF CHALLENGE

En un par de horitas salimos dirección Calella, haciendo noche en Lleida. Mañana dia agitado: llegada a Calella, recogida de dorsal, reunion técnica (si da tiempo), descargar en el hotel, preparar material, dejarlo en boxes, visita de la expo, descanso, pasta party..... y a dormir. La verdad es que no voy en las mejores condiciones, la natación va a ser un mero tramite, con mi hombro reguleras (y más aún con neopreno) seria todo un éxito salir en 40min. La bici.... a darlo todo, sin más, regulando pero jugándomela, y la carrera a pie.... que sea lo que dios quiera. Mi objetivo inicial de bajar de 5h lo veo complicadisimo por no decir imposible, pero lo daremos todo. Mi hermano va con nervios, se estrena en esto del triatlon y en un evento grande.... pero ha entrenado bien y va con ganas, seguro que lo hace genial. Además nos llevamos un refuerzo, mi amiga y compañera de trabajo Miriam, que se apunto desde un principio al viaje y a pesar de los cambios de ultima hora se ha mantenido fiel y nos hará de apoyo. Me da mucha pena que no pueda venir Javier, ha entrenado muchisimo, ya tenia la experiencia del año pasado y seguro que hacia un marcón en su grupo de edad..... pero ahora tiene que quedarse aqui acompañando a Isabel.... el año que viene seguro que se sale. Pues nada, que en tres dias nos volvemos a ver....
miércoles, 18 de mayo de 2011
DUATLON EN EL COLE
En cuanto a entrenos, ayer no fui a la piscina por precaución ya que la zona clavicular se esta quejando un poco (después de un fin de semana cargando y montando muebles), y lo cambie por 11km de running con Alberto por Hortaleza (+ 20km de city bike). Y hoy tocaba flaca tranquilita más transición aún más tranquila.... pero al final me han salido 65km en dos horas por el carril bici a más de 30 de media y justo cuando llegaba al coche para hacer la transición se ha puesto a diluviar.... y adiós a la carrerita a pie, para casa a descansar.
Dejo un video que me ha gustado mucho...
lunes, 16 de mayo de 2011
CUENTA ATRÁS....
- Lunes: 16,5km de running en 1h28min, ritmo lentillo pero buenas sensaciones + 10km city bike.
- Martes: 2000m de natación + 20km city bike.
- Miércoles: 94km con la flaca en 3h, con una media en el carril bici de 33km/h, muy, muy bien.
- Jueves: 2000m de natación + 7km de running con malas sensaciones (pagando el esfuerzo del miercoles en la flaca) + 15km de city bike.
- Viernes: DT + 20km de city bike.
- Sábado: 2000m de natación con neopreno (muy cargado del hombro malo....) + 8,5km por el JCI.
- Domingo: 80km con la flaca con Alberto en 3h, ritmo medio/lento y con bajada de temperaturas (voy de largo todo el camino, con perneras y manguitos incluidos), y con madrugon.... a las 7:30 ya estaba encima de la burra.
martes, 10 de mayo de 2011
SUMANDO Y SUMANDO
Por cierto, el sábado pasado tuve la enorme suerte de poder ver en vivo un record del mundo, el de Fran Vacas y sus 1000km outdoor. Simplemente decir que fue impresionante poder estar animándole, la primera vez a las 7 de la tarde y la siguiente a la 1 de la madrugada.... enhorabuena a Fran porque lo que hizo no tiene nombre. En los proximos dias colgaré alguna fotillo que le hice.
miércoles, 4 de mayo de 2011
COMECOCOS POR EL RETIRO
Hoy tenia la oportunidad de correr por uno de los lugares más bonitos de Madrid, el parque del Retiro, y vaya que si lo he hecho, me han caído 13km de running a ritmo de 5 el km (vamos, que he ido de paseo), con una temperatura perfecta y rodeado de runners y madrileños disfrutando de uno de los pulmones de la capital. Pero las sensaciones no han sido buenas, las piernas bastante cargadas, la zancada corta, y el Garmin dando ritmos que no eran los esperados.... y luego queeeee.... bueno, que el Retiro es muy bonito pero se me hace un poco pequeño para una tirada media-larga, como podéis ver en el recorrido marcado por el gps. Para estas cosas prefiero los alrededores del Juan Carlos I o los caminos que rodean Alcobendas y Sanse.... pero que me quiten lo bailao. P.D: llevo un tiempo sin poner fotos personales pero es que no se donde puñetas he puesto la cámara..... creo que ya tengo regalo para mi cumpleaños.... ¡¡¡ y luego aparecerá en el lugar menos pensado, seguro !!!
martes, 3 de mayo de 2011
RAID, ANILLO VERDE.... Y SUMANDO
El sábado cargabamos las bicis en el coche mi hermano y yo para enfrentarnos a nuestro segundo Raid de Aventura, que era a su vez campeonato de Madrid.... casi ná. El dia anterior mucha lluvia por la sierra a si es que nos esperabamos mucho barro y agua.... y así fue, barro un poco menos pero los caminos encharcados. Comenzamos la competición con una prueba de orientación a pie por las calles del pueblo de Lozoyuela y la Dehesa.... y más o menos bien exceptuando nuestra gran cagada en buscar dos balizas que al final no encontramos y en las que perdimos casi 30min.... ¡¡¡¡ y que no necesitabamos !!!!, ya que con las anteriores ya teniamos el máximo de puntos conseguidos para esa prueba... esto nos pasa por no leer bien, y por inexperiencia. Luego cogimos nuestras burras y nos decidimos por el recorrido largo de orientación, con otra prueba incluida dentro de orientación expecífica en Btt.... y a los 8km de empezar.... mi hermano rompe la cadena de la bici. Y claro, nosotros sin tronchacadenas ni nada parecido, ya me veia en casa cuando un chaval muy majo nos ayuda a reparar la cadena con una multillave que llevaba un mini troncha.... mil gracias para él. El resto de la prueba muy divertida, encontrando las balizas sin mucha dificultad, excepto en la prueba expecífica, que volvemos a cagarla un poco con la orientación y perdemos algo de tiempo. La bici de mi hermano sigue fallando un poco, ahora es el freno delantero, con las zapatas totalmente comidas por el barro, pero ya faltan pocos km para llegar otra vez a Lozoyuela. Nuestra siguiente intención era hacer la orientación a pie pero al recoger el mapa nos damos cuenta que ni de coña nos da tiempo a realizarla por falta de tiempo, asi es que decicimos intentar conseguir 3 o 4 puntos más utilizando otra vez las gordas.... y lo que conseguimos (a parte de 3 valiosos puntos) es hacer una mezcla de: mtb+semisubmarinismo+patinajesobrecesped.... por caminos totalmente inundados (en uno de ellos.... ¡¡¡ el agua por las rodillas, te cagas !!!. Al final decidimos volver a Lozoyuela, donde conseguimos otro punto con una prueba especial muy sencilla y damos por acabada nuestra participación..... tras casi 8h de esfuerzo y diversión. Todo un descubrimiento esto de los Raids de Aventura, muy recomendable y nosotros repetimos seguro.
Anillo Verde
El domingo me lo tome de Descanso Total y ayer lunes cogi un rato la gorda...... y se me fue de las manos ya que me lie y complete una vuelta completa a la ciudad de Madrid por el semiabandonado anillo verde del que tan orgullosos esta nuestro querido alcalde el faraón Gallardón. En total casi 3h para 61km, os dejo el recorrido circular....
Y hoy otros 2000m de natación sin problemas, y mañana caeran otros muchos de running.... y asi sumando poco a poco que en dos semanitas toca bajar para llegar descansados a Calella..... ¡¡¡ que ya esta aquí mismo !!!